“Es algo cultural, muchos jóvenes inician el consumo antes de los 13 años presionados por sus pares”, sostiene Carlos Ibáñez, encargado de la Unidad de Adicciones de la Clínica Psiquiátrica Universitaria.

En el marco de fortalecer el rol de los padres en la prevención del uso de alcohol drogas, se presentaron los resultados de la encuesta de “Planet Youth”, programa que busca disminuir el consumo de estas sustancias entre adolescentes en Chile.

Los resultados son preocupantes40% de los jóvenes se ha embriagado alguna vez, además de que el 29.3% ya ha consumido marihuana.

Esta cifra fue el balance de 8.422 estudiantes -con 15 años de edad promedio- de segundo año de enseñanza media, pertenecientes a 112 establecimientos educacionales en la Región Metropolitana.

Esta iniciativa fue creada por el Instituto de Análisis y Estudio Social (ICSRA), dirigido por Jón Sigfússon, y puesta en marcha en marzo por la Clínica Psiquiátrica Universtitaria, el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alchohol, y la Sociedad Chilena de Pediatría.

Según explica Carlos Ibáñez, encargado de la Unidad de Adicciones de la clínica, uno de los factores de riesgo que podría detonar esta situación es que “la gran mayoría de ellos se aburre en el colegio; que muy pocos participan en actividades extra-programáticas de cualquier tipo, como artes deportes, luego de salir de clases; y que existe poca colaboración entre los padres para poner reglas comunes a los hijos”.

Además, agregó que “el 40% de los participantes se queda fuera de casa pasadas las 12 de la noche al menos una vez a la semana. Es decir, en estas salidas nocturnas hasta tarde, con escasa supervisión de adultos y en ausencia de normas concordadas entre los padres, lo más probable es que los chiquillos incurran en conductas de riesgo”.

Con el fin de disminuir esta cifra, el programa propone fortalecer la coordinación parental y su rol protector con respecto a horarios fuera del hogar de los jóvenes, como también la tolerancia al consumo de alcohol y drogas.

“Sucede que en nuestro país hay ciertas normas sociales que facilitan el consumo de alcohol en población que teóricamente no debiese tener siquiera acceso a él; es algo cultural, a los niños se les ofrece beber dentro de las propias casas. (…) muchos jóvenes inician el consumo antes de los 13 años, también presionados por sus pares”, sostiene Ibáñez.

“Tenemos que lograr tener a los jóvenes entretenidosmotivadosvinculados con sus colegios y con programas recreativos, en el marco de reglas claras que normen los horarios para estar en casay el consumo de alcohol y otras drogas”, sentencia.