Un estudio realizado por German Center of Neurodegenerative Diseases (Centro aleman de enfermedades degenerativas) mostró que el baile reduce los signos del envejecimiento. La Dra Kathrin Rehfeld, autora de la investigación, declaró: “El ejercicio tiene el efecto de frenar o incluso contrarrestar el deterioro relacionado con la edad en la capacidad mental y física. En este estudio, se muestra que dos tipos diferentes de ejercicio físico (el baile y el entrenamiento de resistencia) aumentan el área del cerebro que disminuye con la edad y mejora en el equilibrio“.

Además, al bailar libera dopamina, aquel neurotransmisor que entrega bienestar y felicidad al cuerpo y mente. También oxigena el cerebro. De hecho, moverse un poco antes de cualquier actividad en el trabajo, es esencial para mantener en buen estado la capacidad de atención.

Algo no menor, es que bailando se acerca a personas de muy buen humor. Se dice que a aquellos a los que les gusta bailar (no necesariamente profesionales) son optimistas y con mucho gusto por la vida. ¿Qué tal?