El vino tinto puede ser bueno para tu salud y tus intestinos… si lo tomas con moderación.

Un grupo de investigadores del Kings College de Londres, Reino Unido, confirmó que esta bebida aumenta el número de ciertas bacterias que ayudan a los intestinos.

Los beneficios están asociados a los polifenoles, una sustancia química que se encuentra en las uvas rojas. Por eso están en mayor cantidad en el vino tinto que en el blanco, la cerveza o la sidra.

Un vaso de vino tinto cada dos semanas debería ser suficiente para apreciar la diferencia, aunque los investigadores dicen que estos componentes no son exclusivos de las bebidas alcohólicas.

Los polifenoles se encuentran también en muchas frutas y verduras -como las lentejas, las judías, los guisantes, la soja o el tomate- pero los que son del mismo tipo quee las uvas rojas están en las fresas, las frambuesas o los arándanos.

¿Por qué son importantes?

Los polifenoles como el resveratrol de la piel de las uvas rojas son micronutrientes que se cree que tienen propiedades beneficiosas y actúan como combustible para los microbios que viven en nuestro intestino.

Nuestros intestinos contienen billones de bacterias y otros microorganismos, y esta comunidad de “bichitos amigables” nos ayuda a mantenernos saludables.

Cada vez hay más estudios que sugieren que algunos pequeños cambios en nuestra flora intestinal pueden hacernos más susceptibles a enfermedades como el síndrome del colon irritable, las enfermedades cardíacas y la obesidad, e incluso pueden afectar nuestro estado de ánimo y a nuestra salud mental.

Nuestra dieta, estilo de vida y algunos tipos de medicamentos pueden alterar nuestro equilibrado ecosistema intestinal.