Un reciente monitoreo en el Parque Nacional Pumalín confirmó un aumento en la población de la ranita de Darwin, especie catalogada en peligro de extinción. El hallazgo fue registrado tras trabajos en terreno que evidenciaron más ejemplares en sectores donde se redujo la intervención humana.
El avistamiento es relevante porque la especie es altamente vulnerable a la pérdida de bosque nativo, cambios de humedad y enfermedades como el hongo quítrido. Aunque el incremento es alentador, las ranitas siguen expuestas a amenazas ambientales que pueden afectar su supervivencia a largo plazo.
La investigación fue desarrollada de manera conjunta por la Fundación Rewilding Chile, la Universidad Andrés Bello y Conaf. Las organizaciones destacaron que las modificaciones en senderos y el monitoreo constante han favorecido mejores condiciones para la reproducción y conservación del anfibio.
Este registro se suma al hallazgo realizado hace una semana en el refugio Butamanga, en el norte de Chiloé, donde se detectó otro grupo de ranitas. Sin embargo, esa población enfrenta la amenaza de una línea de transmisión eléctrica ya aprobada, cuya evaluación ambiental no consideró la presencia de la especie en la zona.