La decisión del presidente José Antonio Kast de remover este martes a la subsecretaria de la Mujer, Daniela Castro, militante de Renovación Nacional, dejó diversas reacciones.
La decisión puso fin a semanas de especulaciones sobre su continuidad en el Gobierno debido a una creciente tensión con la ministra de la cartera, Judith Marín.
La decisión fue comunicada previamente a dirigentes de Renovación Nacional y se concretó en medio de un conflicto interno que, según distintas versiones del oficialismo, se había profundizado por diferencias de gestión y desacuerdos políticos entre ambas autoridades.
La situación había generado preocupación en RN, donde diversos dirigentes realizaron gestiones para intentar resguardar la permanencia de una de las principales representantes del partido dentro del Ejecutivo. La diputada de RN Ximena Ossandón, emplazó al Ejecutivo a definir la línea en qué irá el Ministerio de la Mujer.
En tanto, desde la oposición, el diputado PS Daniel Manoucheri ironizó con esta nueva salida calificando al Ejecutivo como “Gobierno en práctica”.
La controversia provocó incomodidad al interior de Chile Vamos, donde varios dirigentes consideraban que el problema había dejado de ser una diferencia administrativa para transformarse en una disputa política entre los distintos sectores que integran la coalición oficialista.
Con la salida de Daniela Castro, el Gobierno enfrenta un nuevo episodio de tensión interna, en un momento en que busca reforzar la coordinación entre los partidos que respaldan la administración del presidente José Antonio Kast.