La Contraloría General de la República se pronunció por las publicaciones realizadas al inicio del Gobierno que señalaban que el Estado estaba en quiebra, generando una fuerte controversia política.
Tras denuncias de parlamentarios, el organismo determinó que, si bien la Secretaría General de Gobierno puede comunicar a través de redes sociales, debe respetar principios de veracidad, responsabilidad y respaldo técnico.
En ese sentido, concluyó que las expresiones utilizadas no fueron sustentadas de manera fáctica ni técnica, lo que pudo generar confusión en la ciudadanía.
El propio ministerio reconoció que el lenguaje empleado no cumplió con los estándares exigidos, motivo por el cual las publicaciones fueron eliminadas.
Ante esto, la Contraloría instruyó iniciar un proceso disciplinario para determinar eventuales responsabilidades administrativas, además de exigir medidas para evitar situaciones similares en el futuro.