La fórmula de compensación por la eliminación del pago de contribuciones a la primera vivienda provocó una profunda división entre más de 260 alcaldes de distintas regiones del país.
La controversia se originó debido al impacto que tendría la reforma sobre las finanzas municipales, ya que parte importante de la recaudación por contribuciones se destina al Fondo Común Municipal, mecanismo encargado de redistribuir recursos entre las 345 comunas de Chile.
Por una parte, 104 alcaldes de comunas como Arica, Calama, Valparaíso, Valdivia y Coyhaique enviaron una carta al Presidente de la República para solicitar que aplique un veto a la fórmula aprobada por el Congreso.
Los jefes comunales sostienen que el mecanismo favorecería principalmente a las comunas de mayores ingresos y pidieron que los 200 millones de dólares comprometidos por el Estado sean transferidos íntegramente al Fondo Común Municipal.
En la postura contraria, 162 alcaldes de comunas como Punta Arenas, Puerto Montt, Concepción, Talca y La Serena solicitaron al Senado ratificar la iniciativa sin modificaciones.
Este grupo aseguró que el acuerdo permitiría resguardar los presupuestos locales y evitar que alguna de las 345 comunas del país registre una disminución de sus ingresos, garantizando además la entrega oportuna de los recursos.
La decisión final que adopte el Congreso será clave para determinar el mecanismo de financiamiento municipal y la distribución de recursos entre las comunas durante los próximos años.