La Fiscalía de Calama formalizó a un imputado de 18 años por el ataque ocurrido en el Colegio Obispo Silva Lezaeta, hecho que dejó una inspectora fallecida, otra funcionaria herida y tres alumnos lesionados, generando conmoción a nivel nacional.
Durante la audiencia, el imputado fue acusado de homicidio calificado consumado, cuatro homicidios calificados frustrados, tenencia de elementos para explosivos y porte reiterado de armas cortopunzantes. Además, se invocaron agravantes por la edad de las víctimas, en su mayoría menores de edad.
Según expuso el Ministerio Público, liderado por el fiscal regional Juan Castro Bekios, el ataque fue planificado con anticipación, configurando lo que podría ser el primer caso de “Violencia Escolar Dirigida” (TSV) en Chile. Entre las pruebas, se presentó un cuaderno donde el imputado detalló objetivos, fechas y la ejecución del hecho, al que denominó “día de ira”.
El Juzgado de Garantía de Calama decretó la prisión preventiva del acusado por considerarlo un peligro para la sociedad y riesgo de fuga, fijando un plazo de investigación de 180 días. Asimismo, se descartó por ahora una eventual inimputabilidad por razones de salud mental.
La Fiscalía destacó la rapidez de la investigación, que en 72 horas permitió reunir antecedentes clave, y reafirmó su compromiso con las víctimas y la persecución penal de este grave hecho de violencia escolar.