El gobernador regional de Antofagasta, Ricardo Díaz, entregó este lunes un pórtico de seguridad con detectores de metales al Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, tras una serie de gestiones realizadas con una empresa privada.
La medida busca reforzar la seguridad de estudiantes, docentes y apoderados en el contexto del retorno a clases, luego de los recientes hechos que afectan a la comunidad educativa. No obstante, la iniciativa deberá ser aprobada por el consejo escolar y se plantea como un apoyo inmediato, no como una solución definitiva.
Díaz subrayó que, junto a este equipamiento, se impulsarán programas integrales de salud mental para abordar el impacto emocional en estudiantes, familias y profesores, destacando la necesidad de un trabajo sostenido en el tiempo.
Desde la fundación sostenedora indicaron que el pórtico “no es lo ideal, pero es necesario”, recalcando que la formación y seguridad de los estudiantes es una responsabilidad compartida entre el Estado, la familia y la comunidad educativa.
En tanto, padres y apoderados valoraron la implementación como un primer paso frente a la actual sensación de inseguridad, aunque insistieron en la importancia de garantizar condiciones adecuadas para el regreso a clases. Asimismo, el gobernador llamó a agilizar recursos para ampliar estas medidas a otros establecimientos y fortalecer la atención en salud mental en la región.