El aumento de la presión militar y política de Estados Unidos contra Venezuela ha vuelto a poner en el centro del debate el rol de los aliados internacionales del gobierno de Nicolás Maduro.
Durante más de una década, Venezuela ha invertido miles de millones de dólares en cooperación militar, inteligencia y financiamiento con países como Rusia, China, Irán y Cuba. Estas alianzas permitieron al chavismo mantenerse a flote tras sanciones económicas y aislamiento internacional, aportando desde armamento y radares hasta apoyo en seguridad personal y contraespionaje.
China fue clave al otorgar préstamos millonarios que sostuvieron a los gobiernos de Hugo Chávez y luego de Maduro, y hoy sigue siendo el principal comprador del petróleo venezolano. Rusia, en tanto, ha ayudado a mantener el comercio energético pese a las sanciones, además de proveer sistemas de defensa aérea y aviones de combate.
Irán, por su lado, ha colaborado con ingenieros para evitar el colapso total de la industria petrolera, mientras que Cuba ha aportado personal de inteligencia y contraespionaje, considerado fundamental por el entorno de Maduro para evitar divisiones internas o golpes de Estado.
No obstante, el contexto internacional ha reducido el margen de maniobra de estos aliados. Rusia está concentrada en su guerra en Ucrania, Irán enfrenta tensiones regionales y Cuba atraviesa una profunda crisis económica. A esto se suma que muchos de estos gobiernos mantienen negociaciones delicadas con Washington, lo que hace poco probable que arriesguen recursos estratégicos por Venezuela. Incluso Moscú, pese a ratificar un tratado de cooperación reciente, no ha comprometido públicamente apoyo militar adicional.
Expertos señalan que, aunque las armas rusas y la tecnología militar disponible en Venezuela podrían causar bajas en una operación estadounidense, no serían suficientes para repeler un ataque coordinado. En este escenario, las alianzas internacionales de Maduro dificultan un derrocamiento rápido, pero no garantizan su defensa frente al poderío militar de Estados Unidos.