REGIÓN DEL MAULE.– En el marco de la Campaña de Vacunación contra la Influenza 2026, personas privadas de libertad de la región del Maule han accedido al proceso de inoculación, el cual se desarrolla de manera coordinada entre Gendarmería de Chile y la red de salud municipal.
El despliegue ha sido ejecutado por equipos de los Centros de Salud Familiar (CESFAM), quienes, como cada año, han llegado hasta las distintas unidades penales de la región, en coordinación con el Departamento de Salud de la Dirección Regional de Gendarmería.
La estrategia sanitaria contempla a la población penal como uno de los grupos priorizados. En el Maule, el proceso se lleva a cabo en ocho unidades penales del sistema cerrado, además del Centro de Educación y Trabajo semiabierto de Talca.
La vacunación comenzó durante la primera semana de marzo y, hasta la fecha, presenta avances significativos. Según información entregada por la Dirección Regional de Gendarmería, un 59% de la población penal ya ha sido vacunada, lo que equivale a 2.335 internos, junto con 402 funcionarios inoculados.
La directora regional de Gendarmería Maule, coronel Pabla Arias Díaz, valoró positivamente el desarrollo del proceso, destacando el trabajo conjunto con las municipalidades y sus respectivos CESFAM, así como la labor de los equipos de salud institucionales, que han permitido avanzar de manera efectiva en la campaña.
Desde el área de salud de Gendarmería, la enfermera encargada regional, Ana María Torres Gajardo, explicó que el proceso se inició el 5 de marzo, con el objetivo de alcanzar la mayor cobertura posible, considerando que la vacunación es de carácter voluntario.
Asimismo, indicó que existen unidades donde se ha logrado una cobertura total, mientras que en otras el avance ha sido menor. En ese contexto, no se descarta realizar nuevas rondas de vacunación, especialmente ante la proyección de un año con mayores cuadros respiratorios y el aumento de la población penal en la región.
La campaña contempla la cobertura total de una población que supera las 4.000 personas privadas de libertad en el Maule, en un esfuerzo conjunto que busca prevenir contagios y resguardar la salud tanto de internos como de funcionarios, en el marco de la temporada de invierno.